Declarado parque nacional en 1983
El Parque Nacional Montecristi fue establecido mediante Decreto 1315 en 1983. Su creación respondió al reconocimiento de que este territorio concentraba una riqueza ecológica sin paralelo en la región norte del país: un sistema de manglares extenso, arrecifes de coral en buen estado de conservación, una formación geológica singular (El Morro) y una cadena de cayos deshabitados que actúan como reservorios de biodiversidad marina.
Los Cayos de los Siete Hermanos
Al norte de la costa de Montecristi, a entre 8 y 15 kilómetros del litoral, se alinean siete islotes de arena y roca arrecifal que conforman los Cayos de los Siete Hermanos. Deshabitados, sin infraestructura y sin acceso regular, son uno de los ecosistemas marinos más prístinos del Caribe norte.
Los cayos son sitio de anidación de aves marinas — especialmente fragatas magníficas, piqueros de patas azules y tijeretas — y territorio de alimentación de tortugas marinas, incluyendo la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tinglar (Dermochelys coriacea). El acceso está regulado y solo se permite con guías autorizados.
El bosque xerofítico: desierto vivo
La parte terrestre del parque está dominada por vegetación xerofítica: cactus columnares (Cereus), plantas espinosas, árboles de tronco grueso adaptados a la sequía y arbustos bajos que se aferran a un suelo poco profundo. Este paisaje árido contrasta con la exuberancia de los manglares a pocos kilómetros, creando uno de los contrastes ecológicos más llamativos de la isla.
Información práctica
Acceso
El parque se accede desde la ciudad de Montecristi. La entrada principal está a 8 km del centro. Se cobra tarifa de ingreso al Ministerio de Medio Ambiente.
Horario
Abierto todos los días. Se recomienda visitar temprano en la mañana para observación de aves y para escalar El Morro antes del calor de mediodía.
Regulaciones
Prohibido acampar sin autorización, pescar en la zona de reserva integral, y sacar flora o fauna. Para los cayos y para buceo se requiere guía autorizado.